Ante un caso de acoso escolar hay dos trabajos distintos: cortar la situación corresponde al colegio y su protocolo; reconstruir la autoestima y el miedo que quedan después se trabaja aparte. Raquel Durán, neurocoach emocional en Coín (Málaga) y maestra durante dieciséis años, acompaña esa segunda parte.
El acoso escolar hace daño dos veces: mientras ocurre y después, en la idea que se le queda al niño sobre sí mismo.
Lo primero se resuelve en el colegio, con el protocolo y con la dirección. Eso hay que hacerlo, y hay que hacerlo en serio.
Pero cuando la situación se corta, muchas veces el daño sigue dentro: se ha convencido de que algo en él justificaba lo que pasó. Ahí es donde entra mi trabajo.
Señales
Señales de acoso escolar que ven los padres
No quiere ir al colegio y de repente le duele todo por las mañanas.
Ha dejado de hablar de sus amigos, o ya no queda con nadie.
Pierde material, llega con cosas rotas y no sabe explicar cómo.
Ha bajado en los estudios y se le ve apagado.
Duerme mal o ha cambiado la forma de comer.
Dice cosas muy duras sobre sí mismo, como que es raro o que nadie le aguanta.
Si te suena más de una, merece la pena preguntar. Y si no cuenta nada, tampoco significa que no pase nada.
Qué trabajo con él o con ella
Recuperar la autoestima después del acoso
El objetivo no es que «lo supere» a base de tiempo. Es desmontar lo que se le quedó grabado: que era el raro, que se lo buscó, que algo en él estaba mal.
Trabajamos la autoestima, que es lo que más se resiente; la forma en que se habla a sí mismo, que después del acoso suele ser durísima; y herramientas para volver a relacionarse sin miedo.
Y también lo que siente hacia lo que pasó, que muchas veces incluye rabia y vergüenza a la vez y no sabe dónde ponerlas.

Con vosotros
Qué podéis hacer los padres
01
Creerle a la primera. Es lo que más pesa, y muchos tardan meses en contarlo por miedo a no ser creídos.
02
Poner el asunto en manos del colegio por escrito y pedir el protocolo. Esa parte es del centro, no del niño.
03
No obligarle a enfrentarse solo, ni pedirle que se defienda como si fuera cosa suya.
04
Sostener la rutina y lo que le gusta, para que no pierda también eso.
05
Buscar acompañamiento para la parte de dentro, que es la que no se arregla cambiando de clase.
Que la situación se corte no significa que el daño se haya ido. Esa parte se trabaja aparte.
Este contenido es divulgativo y parte de mi trabajo como neurocoach. No soy psicóloga colegiada y no diagnostico ni trato trastornos mentales: el acompañamiento que hago no es un acto sanitario y no sustituye a un tratamiento médico o psicológico. Y si en algún momento veo que lo que hay detrás necesita a un psicólogo o a un psiquiatra, os lo digo y os oriento. Ahí soy honesta.
Dónde nos vemos
En Coín, en tu zona o desde tu casa
La consulta está en Coín, en la Avenida Juan Carlos I, dentro de la clínica Fisiodynamics. Es un sitio tranquilo y con aparcamiento fácil, que para algo tan personal como esto importa más de lo que parece.
Buena parte de las personas que acompaño vienen del Valle del Guadalhorce y de la comarca: Alhaurín el Grande, Cártama, Pizarra, Álora, Monda, Guaro y Tolox. También viene gente desde Málaga capital, Alhaurín de la Torre, Mijas y Marbella, que están a menos de una hora.
Y si vives lejos, tienes horarios imposibles o prefieres hacerlo desde tu casa, trabajamos por videollamada. Funciona igual de bien: se habla igual, se trabaja igual y te ahorras el desplazamiento.
Raquel Durán · Neurocoach emocional
Av. Juan Carlos I, 65 · 29100 Coín, Málaga
Presencial, por videollamada y por teléfono
Dudas frecuentes
Preguntas que me hacen los padres
¿Esto sustituye a lo que tiene que hacer el colegio?
No, el acompañamiento no sustituye al protocolo del colegio, y el protocolo es lo primero. La situación de acoso se corta con el centro y su protocolo. Yo trabajo la parte de dentro: la autoestima, el miedo y lo que se le quedó grabado.
Mi hijo no quiere hablar del tema, ¿sirve igual?
Sí, se puede empezar aunque tu hijo no quiera hablar del tema todavía, No se empieza por ahí. Se empieza por otro sitio y se llega cuando él pueda, sin forzar.
¿Trabajas también con el que acosa?
No, no trabajo con el menor que acosa. Detrás de quien acosa casi siempre hay algo que tampoco se está mirando, y trabajarlo evita que se repita.
¿Y si ya cambió de colegio y sigue mal?
Es bastante frecuente. Cambiar de sitio quita la situación pero no la idea que se hizo de sí mismo, y esa es justo la que se trabaja.
¿Se puede hacer online?
Sí, las sesiones se pueden hacer online. Presencial en Coín, por videollamada o por teléfono.
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