Una ruptura es un duelo, no una página que se pasa: se pierde a una persona y también la vida que dabas por hecha. Que duela meses después no significa hacerlo mal. Lo que sí se puede desatascar es un duelo que se quedó parado. Raquel Durán, neurocoach emocional en Coín (Málaga).
Una ruptura no es una página que se pasa. Es un duelo, y los duelos no se gestionan con fuerza de voluntad.
Se ha ido una persona, sí, pero también se ha ido la vida que dabas por hecha: los planes, la rutina, el sitio al que ibas los domingos, la versión de ti que existía dentro de esa relación. Por eso duele más de lo que parece razonable, y por eso no basta con «pasar página».
Que te siga doliendo meses después no significa que lo estés haciendo mal. Significa que era importante.
Quizá te suene
Las señales de que estás atascada
No es lo mismo estar triste que estar atrapada. Esto es lo segundo:
Repasas conversaciones enteras buscando el momento exacto en el que se rompió.
Miras sus redes aunque cada vez que lo haces te sientes peor.
Cuentas el tiempo desde la ruptura, no desde hoy hacia delante.
Idealizas la relación y se te olvidan los motivos por los que terminó.
Te cuesta creer que vayas a sentir eso por alguien otra vez.
Sigues organizando tu vida en función de si te va a escribir.
Si te ves en varias, no es debilidad. Es un duelo que se quedó parado en un punto, y eso se puede desatascar.
Por qué duele así
El cerebro no distingue entre pérdidas
Cuando se rompe un vínculo importante, el cuerpo reacciona parecido a como reacciona ante una pérdida física: se altera el sueño, el apetito, la concentración. No te lo estás inventando y no estás exagerando.
Además hay una parte práctica que se subestima: una relación larga organiza tu tiempo, tus amistades, tu economía y hasta la idea que tienes de tu futuro. Cuando desaparece, no solo falta una persona. Falta la estructura entera.
Y hay algo más incómodo: en muchas rupturas lo que más duele no es la persona, es lo que representaba. La familia que ibas a tener, el proyecto que ibas a construir, la seguridad de tener a alguien. Distinguir una cosa de la otra es la mitad del trabajo.
No se trata de olvidar deprisa. Se trata de que deje de doler todos los días.
En las sesiones
Qué se trabaja en las sesiones
01
Ordenar lo que pasó de verdad, sin idealizar ni demonizar. Casi siempre hay las dos versiones y ninguna es exacta.
02
Separar el duelo por la persona del duelo por la vida que se ha caído.
03
Trabajar la culpa y el «y si hubiera», que es donde más tiempo se pierde.
04
Recuperar las cosas que dejaste de hacer mientras estabas en la relación.
05
Herramientas para los momentos malos, que suelen llegar de noche y sin avisar.
06
Volver a mirar hacia delante sin que se sienta como una traición.
Cómo funciona
Qué pasa en la primera sesión
La primera sesión es sobre todo escuchar. Me cuentas qué ha pasado y en qué punto estás, y entre las dos vamos viendo dónde está el atasco, porque no es lo mismo estar en la fase de no creérselo que llevar un año dándole vueltas.
No hace falta que vengas entera ni que sepas explicarlo ordenado. Puedes venir a llorar. Es bastante habitual y no pasa nada.
Lo que sí procuro es que salgas con algo en la mano: una herramienta concreta para esta semana, sobre todo para las noches y para los momentos en los que te dan ganas de escribirle.
A partir de ahí trabajamos con la frecuencia que necesites. No hay paquetes cerrados ni permanencia.
Expectativas honestas
Cuánto dura esto
No hay un plazo, y desconfía de quien te lo dé. Depende de cuánto duró la relación, de cómo terminó, de si hay hijos o proyectos en común y de si la otra persona sigue apareciendo o no.
Lo que sí se puede decir es cómo se nota que avanza: los días malos se espacian, dejas de necesitar entenderlo todo, y un día te descubres pensando en otra cosa durante horas seguidas. No es que se te pase de golpe. Es que va ocupando menos sitio.
Lo que sí acelera el proceso es no atravesarlo sola dándole vueltas a las mismas tres ideas. Ahí es donde ayuda tener a alguien de fuera.
Este contenido es divulgativo y parte de mi trabajo como neurocoach. No soy psicóloga colegiada y no diagnostico ni trato trastornos mentales: el acompañamiento que hago no es un acto sanitario y no sustituye a un tratamiento médico o psicológico. Y si en algún momento veo que lo que hay detrás necesita a un psicólogo o a un psiquiatra, te lo digo y te oriento. Ahí soy honesta.
Y si en algún momento tienes pensamientos de hacerte daño, no esperes a una sesión: llama al 024, la línea de atención a la conducta suicida, que es gratuita y está disponible las 24 horas, o al 112.
Dónde nos vemos
En Coín, en tu zona o desde tu casa
La consulta está en Coín, en la Avenida Juan Carlos I, dentro de la clínica Fisiodynamics. Es un sitio tranquilo y con aparcamiento fácil, que para algo tan personal como esto importa más de lo que parece.
Buena parte de las personas que acompaño vienen del Valle del Guadalhorce y de la comarca: Alhaurín el Grande, Cártama, Pizarra, Álora, Monda, Guaro y Tolox. También viene gente desde Málaga capital, Alhaurín de la Torre, Mijas y Marbella, que están a menos de una hora.
Y si vives lejos, tienes horarios imposibles o prefieres hacerlo desde tu casa, trabajamos por videollamada. Funciona igual de bien: se habla igual, se trabaja igual y te ahorras el desplazamiento.
Raquel Durán · Neurocoach emocional
Av. Juan Carlos I, 65 · 29100 Coín, Málaga
Presencial, por videollamada y por teléfono
Dudas frecuentes
Preguntas que me hacen mucho
¿Cuánto se tarda en superar una ruptura?
No hay un plazo fijo y desconfía de quien te lo dé. Depende de la duración de la relación, de cómo terminó y de si sigue habiendo contacto. Lo que sí se nota es cómo avanza: los días malos se espacian y va ocupando menos sitio.
¿Es normal seguir mal meses después?
Sí, es normal seguir mal meses después de una ruptura, sobre todo si la relación era larga o terminó de forma brusca. Lo que no es buena señal es quedarse en el mismo punto sin ningún movimiento durante mucho tiempo. Eso es lo que se trabaja.
¿Y si fui yo quien lo dejó?
Se pasa duelo igual, y muchas veces con culpa añadida. Que hayas tomado la decisión no significa que no duela, ni te quita el derecho a pedir ayuda.
¿Sirve si hay hijos de por medio?
Sí, ordenarse emocionalmente ayuda especialmente cuando hay hijos de por medio, y es de los casos donde más ayuda ordenarse, porque hay que seguir tratando con la otra persona. Se trabaja también cómo sostener eso sin que los niños carguen con el conflicto.
¿Se puede hacer online?
Sí, las sesiones se pueden hacer online. Presencial en Coín, por videollamada o por teléfono. Mucha gente prefiere la videollamada en esta etapa porque puede hacerla desde su casa.
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